11. U.N.A.M. ONOS COMO UN ENJAMBRE



Unámonos como un Enjambre.
Después de la fiesta de disfraces donde los compañer@s de Jorgito se habían divertido e interesado con su disfraz de abeja, a él se le había ocurrido una idea brillante.
- Para mí solo, es muy difícil estar al pendiente de todas las abejas que existen, pero sí logró que mis amigos se unan, el alcance de Súper Jorge puede ir creciendo hasta que un día seamos toda una colonia de humanos cuidándolas-. Eso pensó Jorgito, quien de inmediato comenzó a diseñar la forma para convencer a sus amigos de que se involucraran con su causa.  Estaba convencido que la mejor forma de convencerlos, era seguir jugando con el personaje de abeja para atraer la atención de los demás, luego irles enseñando sobre la importancia de las abejas y sus impresionantes características, para con ello crear consciencia y poder salvar a las abejas, al planeta y a toda la humanidad.
El lunes justo a la hora del receso, tímidamente Jorgito pensaba en algún juego donde pudiera hacer entrar a su personaje de abeja y con ello comenzar con su plan, pero justo cuando estaba por preguntarle a una amiga su opinión sobre una idea, se escuchó a lo lejos que su primo Luis le gritó: -Jorgito córrele, nos hace falta un portero, nos echaron competencia los del “B”-, Jorgito se distrajo y decidió ir a participar en el partido. Una vez que regresaron al salón de clases, Jorgito tomó asiento y mientras esperaba a que comenzará la clase, cuando el maestro no lo veía comenzó a hacer un sonido “tsssssssssss, tssssssssssss”, dicho sonido causo una risa grupal pues todos, menos el maestro, sabían que era Jorgito haciendo el ruido de la abejita. Jorgito estaba muy contento, pero tuvo que ser cauteloso para que el maestro no lo descubriera.  Cuando se terminó la clase una de sus amigas se le acercó. –Oye que fue ese ruido de abeja, por qué lo hiciste-, pregunto ella, a lo que Jorgito respondió – Psss nada, solamente que quiero seguir jugando a las abejitas, es que ya vez que la maestra siempre dice que, si ellas se extinguen, también nosotros nos extinguimos, pues a mí me gustaría que jugáramos y también que las ayudemos para que se salven-. Su amiga Mariana puso una tierna sonrisa para complementar lo que venía diciendo Jorgito, y le dijo que le parecía muy lindo lo que quería hacer, que ella lo iba ayudar. Jorgito se sonrojo un poco al escuchar el cumplido de Mariana y le sonrío de vuelta, pero dicha sonrisa que salió de su rostro fue de la satisfacción que le daba saber que Mariana era su primera aliada en lo que en su cabeza ya denominaba como: El enjambre humano.




Texto y Fotografía: David Herrera
  Marzo 2020.


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